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2016, año de cambios “Ya estamos próximos a cerrar la primera mitad de esta década de cambios”

Ya estamos próximos a cerrar la primera mitad de esta década de cambios, que no por nada estamos en plena era de Acuario. Y como cada año en estas fechas toca echar un poco la mirada atrás y reflexionar sobre todo lo bueno y malo que nos ha deparado el año saliente, ya sabéis, por esa rara costumbre que tenemos las personas de añorar lo bueno y aprender de los errores (ahhh, si de verdad así fuera…). Y como aquí hablamos de cómics, pues vamos a hacer un repaso a cómo se ha portado el 2005 en lo referente al noveno arte.

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Sin duda alguna este 2005 quedará en los anales de la historia como el año en que Planeta perdía, tras 20 años, los derechos de publicación de Marvel en España. 20 años. Se dice pronto. Atrás queda toda una generación que solo hemos conocido la edición de Cómics Fórum, para los que otras ediciones como Vértice o Bruguera no son más que cuentos con los que los más veteranos nos asustan de vez en cuando. Con sus cosas buenas y sus cosas malas, la editorial Planeta, y más concretamente su división Cómics Forum, será recordada como la editorial que afianzó el mercado del cómic norteamericano en nuestro país. Creo que su influencia no será nunca lo suficientemente apreciada y, aunque algunos opinen que su aportación se limite a un género menor como es el de tipos con mallas, yo soy de los que piensa que sin una sólida base con la que alimentar a las capas más jóvenes de la sociedad, el mundo “tebeístico” nunca podría haber salido de su reducto de incondicionales. Al final, estos 20 años de trabajo no fueron argumento suficiente para convencer a Marvel de la labor que la editorial estaba realizando era excelente y un gigante europeo como es Panini tomo el relevo en la publicación de los Spider-man y compañía. Ahora les toca a estos el demostrar que saben aprovechar el trabajo realizado y continuar la divulgación del cómic como medio cultural. Y mientras Panini únicamente tiene que “vivir de las rentas”, a Planeta le ha tocado (o se ha buscado, mejor dicho) la titánica tarea de recomponer el universo DC en el mercado español, algo que va a representar un gran esfuerzo pero que sin duda alguna a medio plazo puede suponer al menos las mismas alegrías que en su momento supuso la el establecimiento del universo Marvel.

Aunque no es una tendencia propia de este año, si no que viene de un poco más atrás, en menor medida el 2005 también ha servido para constatar que el mercado español del cómic esta llegando a un periodo de madurez que hace escasamente un par de años era impensable. A esto han contribuido de manera encomiable todas las pequeñas editoriales que han surgido para cubrir huecos específicos del mercado. La mayor parte de ellas han trabajado prácticamente sin medios, supliendo la carencia de estos con una ilusión y unas ganas de ofrecer productos interesantes que ya quisiera para sí alguna de esas compañías grandes. Por nombrar algunas: Dude, Aleta, Recerca, Dolmen,… todas ellas han trabajado duramente para ofrecer los mejores cómics que sus posibilidades les permitían al tiempo que realizaban una labor encomiable en una de las asignaturas pendientes de las grandes, la promoción del autor patrio. Porque más allá de experimentos (léase “línea Laberinto”) muy pocos, por no decir nadie, había gastado un duro (ahora un céntimo de euro) en permitir que los autores nacionales, tanto consagrados como nuevos talentos, tuvieran su rinconcito desde el que poder mostrarnos toda la calidad que atesoran. Y, repito, gracias a estas nuevas editoriales el panorama poco a poco está cambiando, y poco a poco está dándose un fenómeno que hacía mucho tiempo no se veía dentro de nuestras fronteras, que autores nacionales (el primero que me viene a la mente es Víctor Santos) sean reconocidos sin tener que salir fuera de nuestras fronteras a ganarse las habichuelas. Pero no nos engañemos, esto no ha hecho nada más que empezar y aun estamos a años luz de nuestros envidiados vecinos. Las editoriales están haciendo un esfuerzo titánico pero si entre todos no lo apoyamos, se quedará simplemente en eso, en otra intentona fallida.

Y, enlazando con el párrafo anterior, el lado amargo de que estamos llegando a una madurez de mercado viene dado por la economía más elemental. No olvidemos que, todas estas editoriales, pese a todo el amor e ilusión con la que trabajan, son eminentemente empresas cuyo objetivo final es ganar dinero. En un mercado maduro y, por extensión, saturado, es cuando los aciertos comienzan a contar de una forma muy importante. Y, jugando un poco a pitoniso, no me extrañaría nada que este nuevo 2006 comenzara a darse los fenómenos típicos de los mercados saturados, es decir, fusiones, absorciones e incluso cierres de algunas editoriales, quedando solo aquellas que tengasn las ideas más claras y sepan conectar mejor con los gustos del público. Que no nos entristezca pensar en ello ya que, por muy duro que suene, es una señal inequívoca de que el mercado es lo suficientemente fuerte como para evolucionar a la siguiente etapa, la de la profesionalización, que a fin de cuentas es lo que todos envidiamos de nuestros vecinos galos.

No ha querido esto ser un repaso exhaustivo al año que termina, tan solo un breve comentario sobre los temas que a mi entender han marcado el transcurso del 2005 y que a buen seguro seguirán dando que hablar en el 2006. Esperemos que se cumplan los augurios y el próximo año por estas fechas podamos volver sobre el tema y constatar que el mundo del cómic ha ganado que es, a fin de cuentas, lo que ha todos nos interesa.

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